Los investigadores buscan una tecnología para reducir las distracciones frente al PC

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Entre el ‘e-mail’, los mensajes instantáneos, Google o las tiendas ‘on line’ no hay quien se concentre frente a la computadora, algo que los investigadores de EEUU tratan de resolver con tecnología para reducir las distracciones. Es tan difícil centrarse en una única tarea frente a la computadora que los expertos de universidades y compañías de EEUU llevan años en busca de soluciones para el asunto, sin haber atinado por el momento.


Las distracciones tradicionales, como fumarse un cigarrillo o conversar con los compañeros de la oficina, son naderías al lado de la variedad que existe hoy en día. Entre ellas: consultar el saldo del banco o el tiempo para el fin de semana, enviar una tarjeta para felicitar por el cumpleaños o, por supuesto, participar en una charla en Internet.
Ben Bederson, de la Universidad de Maryland, es uno de los expertos dedicados a la construcción de una interfaz capaz de filtrar, en la medida de lo posible, estas distracciones en dependencia de su grado de urgencia.
El “Laboratorio de Interacción entre Humanos y Ordenadores”, como se llama el departamento que dirige Bederson, se dedica al diseño de ‘software’ que evita los “saltos”, por así decirlo, de un sitio a otro, para impedir que los ojos y el ratón se vayan de un lado a otro del ordenador.
El ‘e-mail’, la mayor distracción
De entre todas las distracciones, el correo electrónico parece ser el rey de la fiesta. “Va en la naturaleza humana preguntarse si tienes nuevo correo electrónico”, señala Alon Halevy, profesor de informática de la Universidad de Washington especializado en estas lides. “Creo que no hay nada tan interesante capaz de desviar la atención”, señala Halevy.
Por eso, investigadores como Halevy o Bederson tratan de diseñar un sistema de correo electrónico inteligente capaz de discernir cuándo hay que avisar al usuario de la llegada de nuevas misivas o si, por el contrario, es mejor almacenarlas silenciosamente.
Es un problema delicado, ya que requiere un ‘software’ capaz de hilar muy fino para identificar las sutilezas del lenguaje. “Faltan décadas para que se resuelva el problema del lenguaje natural”, cree este investigador.
Microsoft tiene su propia iniciativa
Microsoft tiene en marcha su propio proyecto, llamado “Attentional User Interface”, que también asigna “etiquetas” a las misivas que llegan al buzón del usuario para almacenar cada correo en su buzón correspondiente.
“Podemos detectar cuándo los usuarios están disponibles y cuándo están fluyendo”, señaló Eric Horvitz, director del proyecto de Microsoft, en declaraciones al The New York Times.
Este “estado de fluidez” al que alude Horvitz es un término acuñado por Mihaly Csikszentmihalyi, un profesor de psicología de la Universidad Claremont y autor del volumen titulado “Flow: The Psychology of Optimal Experience”.
El libro se centra ni más ni menos que en describir el estado de atención, raro hoy en día, que las personas alcanzan cuando están totalmente inmersas en una actividad. En este estado de fluidez, las personas son menos proclives a los despistes y, por tanto, a prestar atención a las notificaciones de nuevo correo electrónico.
Este psicólogo cree, no obstante, que las distracciones tienen su lugar, ya que ayudan a despejar la mente. El e-mail, por ejemplo, puede constituir una manera eficaz de relajarse unos momentos; lo peligroso es que se convierta en un hábito del que ya no se puede prescindir, señala el psicólogo.
Adam Williams, diseñador gráfico de San Francisco, reconoce que ha de chequear sus varias cuentas de e-mail cada minuto. Este chequeo incesante “forma ya parte de mi rutina. No podría trabajar de otra manera”, señala Williams. No es el único.

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