El cuento del coche sin luces (y a lo loco)

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En los últimos días me han advertido ya varias veces sobre los peligros de la conducción nocturna. Ve con cuidado si conduces de noche. Puede parecer un buen consejo. Lo es. Si no fuera porque desde hace un tiempo esta advertencia no tiene nada que ver con la precaución al volante. Te cuentan la misteriosa historia de un coche sin luces.


Cuenta la historia que hay una panda de gañanes, los Sangre, que no tienen otra cosa que hacer (se deben aburrir mucho) que coger sus coches (unos dicen que son BMW… a todo trapo) y circular con las luces apagadas en plena noche. Y si nos los encontramos, no les debemos hacer señales luminosas para advertirles del fallo porque, vaya por dios, en agradecimiento por nuestro gesto nos van a perseguir hasta lograr que paremos y, entonces, tachán, nos matan.
Pero como toda leyenda urbana que se precie, esta historia tiene más de un final diferente. En este caso, en lugar de matarte, juegan un poco más y te dan a elegir “¿Qué prefieres? ¿Reír o llorar?” Tú vas y les dices que prefieres reír (porque a ver quién es el gilipollas que le dice que prefiere llorar). Menuda risa te va entrar cuando sepas que te van a apalear y a desfigurar la cara hasta más no poder. Pero si les contestas que prefieres llorar (qué gilipollas), entonces te matan.
Y aún hay otra versión más (que yo haya escuchado). Con las familias se toman más molestias todavía: Primero violan a la mujer bien violada y luego ya se los cargan a todos.
Finales hay para todos los gustos. Ahora bien, ¿por qué no aparece nada en los medios de comunicación? ¿Por qué nadie da cuentas de muertes en las carreteras por misteriosos atacantes? La propia historia te responde: Es que es un ritual de iniciación de la susodicha panda y va ocurrir el fin de semana que viene.
Todas las semanas va a ocurrir el fin de semana que viene.
Y ahora respondamos seriamente: Si no hay ningún tipo de noticia sobre este tema, si las autoridades (véase Guardia Civil, Policías Locales, Nacionales, etc.) no han dicho nada ni encuentran ningún tipo de asesinato en las carreteras españolas es, sencillamente, porque esta historia no deja de ser una leyenda urbana.
No la pude creer cuando me la contaron, ni cuando me la volvieron a contar en más ocasiones. Y sigo sin poder creérmela. Pero veo que hay gente que sí se la cree, así que me decidí a buscar información sobre ella para demostrarles que están equivocados. Y la he encontrado.
Voy a obviar la cantidad de blogs y foros donde he podido leer sobre ello.
Snopes.com es una página web especializada en las leyendas urbanas que recorren el mundo. En ella, concretamente aquí, podemos encontrar la historia de esta leyenda, bastante bien documentada.
A modo de resumen, podemos decir que circula desde el año 1.980 y se ha enviado en distintas oleadas por medios de comunicación como el fax o el email, en el 1.984, 1.993, 1.998, 2.004, 2.005 y, finalmente, este año, 2.006. Y que, además, existe una película de 1.998, Leyenda urbana, calificada como de terror teen, donde aparece reflejada esta historia.
Conclusión: Teniendo en cuenta la ingente cantidad de versiones que podemos encontrar, la cantidad de sitios distintos donde se dice que ocurre (no sólo Sada, As Pontes o Ferrol, en cualquier sitio de España e incluso en países de Latinoamérica), la falta de información sobre estos sucesos tanto en medios de comunicación como por parte de las autoridades, el hecho de que aparezca en una película… Y que, como en toda leyenda urbana, todo el mundo tiene un amigo que tiene un primo que conoce a un amigo que tiene otro amigo al que le pararon los del coche sin luces…

Pura fabulación.

Aunque claro, si veis a un coche sin luces, no le hagáis destellos. Más vale prevenir que lamentar, o eso dicen.

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