Todos los vídeos del mundo en un único iPod

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Es la atrevida afirmación que realizó hace pocos días realizó Nikesh Arora, vicepresidente de Google para Europa. Si el crecimiento en capacidad de los discos duros y soportes de almacenamiento sigue creciendo a ritmo exponencial y su precio sigue en caída libre, un iPod podría almacenar el equivalente a todo un año de televisión en 2012.


En 2017 un único dispositivo podría almacenar toda la música creada por la humanidad y sólo dos años después, en 2019, podríamos llevar en el bolsillo todo el contenido audiovisual que nuestra civilización ha emitido por televisión. Desde películas de Hollywood a vídeos caseros, pasando por todas las ediciones de Operación Triunfo, todos los programas del Tomate y, cómo no, Verano Azul. ¿No están un poco mareados? Yo sí… imagínese lo que nos va a cobrar la SGAE por semejante dispositivo.
Arora habla del iPod pero, evidentemente, no se refiere al reproductor blanco de Apple sino al dispositivo que le suceda, tenga éste la forma de móvil, de llavero o esté integrado en la ropa. Da igual. El caso es que de aquí a unos años, ordenar y encontrar el contenido que queremos en nuestro reproductor de bolsillo va a ser un auténtico caos y un reto para los motores de búsqueda, de ahí que el vicepresidente de Google se esté frotando las manos ante este tsunami de contenidos que se nos viene encima.
Lo curioso del tema es que desde la aparición de la red existe una tendencia contraria, la de globalizar el almacenamiento en lugar de localizarlo. Utilizar productos con conexión a la red para descargar de ella los datos en lugar de guardar estos dentro de un disco duro o una memoria local. El esquema es mucho más limpio, se evita la redundancia de información y nuevas tecnologías de conexión, como WiMAX, prometen abrir la puerta a las descargas de alta velocidad desde cualquier dispositivo móvil, dando un fuerte impulso a esta idea.
La realidad, sin embargo, es que el precio de acceso a la red para los dispositivos móviles suele ser prohibitivo y no creo que WiMAX vaya a cambiar esta realidad. Hoy por hoy —y gracias a las operadoras parece que la tendencia se va a mantener- lo más económico es tener un ADSL en casa donde bajar datos —música, vídeo, podcasts- y transferirlo luego a los dispositivos portátiles —iPod, teléfonos, reproductores de vídeo-.
Mientras, los discos duros y las tarjetas de memoria tienen precios de chiste. La única razón por la que no vamos por la calle pisando llaveritos USB de 16 MB es que ya no se fabrican. El otro día en una tienda no pude encontrar ninguno de menos de 256 MB. Cuando llevar un Petabyte -un millón de Gibabytes- en el bolsillo sea lo normal, ¿cómo los llenaremos? Y no me digan que con pornografía porque Arora ya la ha tenido en cuenta en sus cálculos. Chico listo.
Artículo publicado en El Mundo

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