La sequía retrasa el lago artificial que planea Endesa

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[El País] La Consellería de Medio Ambiente no dará vía libre a la formación de un lago en la antigua mina de carbón de As Pontes hasta que Galicia remonte la falta de lluvias de este otoño-invierno. Endesa llenará el hueco de la explotación ya agotada con una captación de agua del río Eume que pretendía iniciar a principios de enero. La Xunta considera que el bajo caudal que llevan los cauces estos días desaconseja en estos momentos el trasvase y esperará a que la situación se normalice para autorizarlo, según han confirmado fuentes de Medio Ambiente.


Endesa ha construido una canalización de más de cinco kilómetros de longitud para llevar durante cuatro años agua del Eume a la mina, una vez agotado el lignito. El cauce que baña el parque natural de las Fragas do Eume permanecerá nueve meses al año con el caudal ecológico, es decir, el mínimo calculado por los técnicos de Medio Ambiente para mantener con vida la flora y fauna. La empresa pretende que el hueco, de 8 kilómetros cuadrados de superficie, esté lleno en 2012.
El aplazamiento del trasvase provocado por la sequía no afectará, defiende la compañía, a estos planes, pese a que la abundante lluvia que suele caer sobre As Pontes es otra de las fuentes en las que confían los promotores de la actuación para conseguir completar el lago. Un portavoz de Endesa señala que, mientras se espera la autorización de la consellería, se aprovechará para retirar el material industrial que permanece en el fondo del hueco. “Hay faena que hacer mientras tanto, porque el proyecto requiere mucho trabajo”, apuntan fuentes de la eléctrica.
Playa artificial
En el lago que se prevé crear en el agujero de la mina se construirá una playa artificial, una isla ornitológica, un muelle para embarcaciones recreativas y túneles que sirvan de cobijo a murciélagos. La restauración, obligada por ley, le costará a Endesa 35 millones de euros y la gran charca será entregada gratuitamente al Estado, señalan desde la dirección de la mina pontesa.
El visto bueno ambiental del proyecto fue otorgado por la Xunta del PP cuando estaba en funciones y ha sido criticado por la Sociedade Galega de Historia Natural, que teme consecuencias nefastas para el Eume. El bipartito ha decidido reforzar los controles del trasvase y tiene previsto constituir una comisión de seguimiento de las obras, en la que participarán técnicos de la empresa, de la consellería y de entidades independientes. Medio Ambiente afirma que “a la mínima afección” al río que se detecte durante los cuatro años de captación de agua se parará el proceso.

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