Recuperación de la Memoria Histórica exhumará una fosa común en A Capela

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La Opinión de A Coruña, por Nuria Rodríguez. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica exhumará una fosa común en A Capela, en la que espera encontrar los restos mortales de tres vecinos de As Pontes asesinados el 19 de agosto de 1936, un mes después de la sublevación militar contra la República que dio inicio a la Guerra Civil española.


Los tres hombres fusilados son el concejal del Frente Popular Francisco Guerreiro Guerreiro, de 43 años, y los vecinos Joaquín Antón Rodeiro, de 27, y Manuel Franco Bermúdez, de 36 años. Según explica Antonio Castro, miembro de la entidad, la asociación ultima las labores de documentación del caso.
Según los testimonios recogidos en este tiempo, un grupo de la Falange fue a buscar a sus casas a Guerreiro, Antón y Franco, los primeros muertos de la Guerra Civil en As Pontes. Los falangistas arrestaron a más vecinos, pero en el viaje desde O Freixo, tres de ellos saltaron de la camioneta que los trasladaba y lograron escapar monte abajo.
Los tres hombres que no pudieron huir pasaron la noche en el grupo escolar de As Pontes, el actual colegio Santa María, y finalmente, fueron asesinados en el mismo lugar en el que se encuentra la fosa, que hoy en día se incluye dentro de los límites del cementerio parroquial de A Capela, próximo a la Casa Consistorial. “Aún están allí los balazos”, destaca Castro, que incide en la necesidad de recuperar los cuerpos, ya que está previsto reformar el cierre del camposanto, unas obras que podrían afectar a la fosa.

La familia de las víctimas exhumadas en As Campeiras entierra los restos

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica también informó de que ayer se inhumaron los restos del que fue teniente de alcalde del Concello de As Pontes entre 1931 y 1936, Manuel Ramos Fernández; de su mujer, Juana Ferreiro y de sus hijos Manuel y José Ramos Ferreiro, asesinados el 22 de agosto de 1936, tres días después del fusilamiento de los tres vecinos cuyos restos espera recuperar la entidad en la fosa de A Capela. El laboratorio de medicina legal de la Universidad del País Vasco ha finalizado las labores de identificación de los cuatro cuerpos, por lo que la familia pudo depositar los restos en el panteón familiar, situado en el cementerio de As Campeiras. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica iniciaba el 22 de agosto de 2006, a petición de los sobrinos de las víctimas, las labores de exhumación de la fosa en la que 70 años antes habían sido enterrados el matrimonio y dos de sus cincos hijos. El 22 de agosto de 1936 la Falange acudió a la vivienda en la que residía esta familia, en el lugar de As Barosas, y asesinó en la puerta de su casa al padre y a uno de los hijos. Tras el fusilamiento, trasladaron a la mujer y a otro de los hijos al cementerio de As Campeiras, donde les obligaron a cavar la fosa donde depositaron los cuerpos y en la que también ellos serían enterrados tras su asesinato.

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