Los expertos afirman que el desarrollo de la energía eólica no es viable sin el carbón

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Afirman que el mineral es la única fuente de energía que usada como sustituta asegura la generación de inmediato ante una falta de viento.
[La Nueva España] El desarrollo de las energías renovables en España, sobre todo de la eólica, para frenar el cambio climático depende en buena parte del mantenimiento del carbón como fuente de energía para la producción eléctrica. Parece un contrasentido, pero esa tesis cada vez tiene más peso en el debate energético y ayer fue defendida por expertos durante el transcurso de las VI Jornadas técnicas sobre energías renovables, movilidad y cambio climático que organiza la agencia local de la energía Enernalón en la Casa de la Buelga de Ciaño, en Langreo.


Todos los expertos coinciden en la necesidad de aumentar las cuotas de energías renovables para hacer frente al cambio climático y hoy por hoy en España la energía eólica se está destacando como la principal fuente renovable en el mix energético y con mayor futuro. Sin embargo, su intermitencia, vinculada a la existencia o no de aire, limita sus posibilidades de crecimiento. Necesita un complemento, y ahí aparece el carbón. «Nuestra mayor energía renovable de futuro va a ser la eólica, debemos llegar a que el 30 por ciento de la electricidad generada en España proceda de la eólica y si pudiéramos el 40 por ciento, mejor; pero la única forma de superar esos porcentajes de eólica es teniendo centrales de carbón de soporte», señaló ayer en Ciaño el ingeniero Emilio Menéndez, profesor honorario de la Universidad Autónoma y de la Universidad Politécnica de Madrid y experto en energías renovables y medio ambiente.
Según Emilio Menéndez, que fue subdirector de Investigación y Desarrollo de Endesa, las centrales de carbón son «el mejor soporte» para sostener a la energía eólica y para garantizar su desarrollo. «El gas tiene muchas limitaciones, no tenemos todo el que queremos, la capacidad de almacenamiento es mucho menor y por tanto el peligro de desabastecimiento es mayor, procede de países inestables… y la energía nuclear no puede cubrir las oscilaciones de la eólica porque las centrales nucleares funcionan a carga constante y esas alteraciones serían muy peligrosas para unas centrales que están dando problemas constantemente», afirmó Menéndez, que puso ejemplos para ilustrar sus palabras. «En Francia tienen mucha energía nuclear y por ello poca eólica y ello a pesar de que tienen más viento que nosotros. Por contra, en el cuadrante noroeste de España estamos asistiendo a una rápida expansión de parques eólicos porque, aparte del viento, están como soporte las centrales térmicas de carbón de Aboño, de las cuencas mineras de Asturias, de As Pontes en La Coruña, de Compostilla en El Bierzo… Si quitamos esas centrales de carbón, se acabó la eólica», señaló ayer Emilio Menéndez.
El profesor universitario, que asesora al sindicato UGT en materia energética, lamentó que la «manía que tienen muchos de decapitar al carbón puede hacer que tengamos que frenar el crecimiento de las renovables. Si frenamos el carbón estamos condenados a ir a la nuclear y la nuclear no puede seguir a las renovables. Todos aquellos que apuestan por cerrar el carbón, indirectamente están pidiendo menos energías renovables y más nuclear», afirmó con rotundidad Emilio Menéndez. El profesor universitario participó en Ciaño en una mesa sobre cambio climático junto con Jordi Miralles, presidente de la Fundación Tierra, y Nieves Roqueñi, directora general de la Oficina para la Sostenibilidad, el Cambio Climático y la Participación del Principado de Asturias, que habló sobre las emisiones de gases de efecto invernadero en Asturias y destacó que en la región se generan 34 toneladas de dióxido de carbono al año por habitante, una de las tasas más altas de España debido al modelo económico y energético de la región.
Durante la inauguración de las VI Jornadas técnicas sobre energías renovables, movilidad y cambio climático, el director general de Minería y Energía del Principado, Isaac Pola, apostó por un «mix energético regional diversificado en el que el carbón siga teniendo presencia».
La energía producida por el viento se destaca como la principal fuente renovable en España y un elemento clave para luchar contra el cambio climático.
El carbón
Según algunos expertos, la producción con carbón debe mantenerse puesto que es el mejor complemento para salvar los problemas de intermitencia de la energía eólica y garantizar así el suministro eléctrico.
Las otras energías
Esos expertos destacan que la nuclear, frente al carbón, no es flexible para adaptarse al ritmo de la eólica y que el gas tiene limitaciones de suministro, almacenaje y procede de países políticamente inestables.

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