O misterio do Vaso Campaniforme da Vilavella – Capítulo IV

331

E seguimos unha semana máis aportando luz á escuridade da desaparición do vaso campaniforme da Vilavella. Neste capítulo presentámosvos a transcrición dun artigo publicado polos arqueólogos Felipe Criado Boado e José Manuel Vázquez Varela no ano 1982. Trátase dunha descrición dos materiais achados nas mámoas nº 219, 242 e 245 en Veiga da Vilavella. enfocando a súa análise nos exemplares de cerámica campaniforme aparecidos nestas mámoas. As mámoas de Veiga foran escavadas a comezos do século XX por Santiago de La Iglesia e Federico Maciñeira, atopando, ademais de fragmentos de cinco vasos campaniformes, outros obxectos: unha pequena bola de bronce, un coitelo de sílex e un machado de pedra pulimentado. Todos estas pezas xunto cos vasos campaniformes reconstruidos, atopábanse depositados no Departamento de Prehistoria da Universidade de Santiago, segundo sinalaban Criado Boado e Vázquez Varela.


CRIADO, F. e VÁZQUEZ, J.M., «La cerámica campaniforme gallega», Cadernos do Seminario de Sargadelos, n. 42, A Coruña: Edicións do Castro, 1982, p.p. 16-21:
1. VEIGA DE VILAVELLA, 219. AS PONTES DE GARCÍA RODRÍGUEZ. (fig. 1).
A/ Mámoa de 17 m. de diámetro que no cobijaba construcción alguna en su interior, salvo una simple laja de pizarra enhiesta en el centro del túmulo. En sus lados E. y W. estaba flanqueada, a la mitad de su altura aproximadamente, por otras dos pequeñas losetas de pizarra, colocadas de plano, (fig. 1). Bajo ellas aparecieron, mezclados con la tierra, restos de carbones y cenizas, así como el ajuar que a continuación se describe.
B/ 1. Se conserva un borde reconstruido con varios trozos del vaso original. Existen además otros 14 fragmentos, ninguno de los cuales pasa de 1 cm² de superficie. La reconstrucción propuesta señala un vaso de 125 mm. de diámetro en la boca y 112 mm. en el cuello. Este ocupa un lugar relativamente alto respecto al borde del vaso.
La decoración es la típica Internacional, ejecutada con mucho detalle. El sentido de las líneas oblícuas alterna de una banda a la siguiente.
Presenta un color tierra roja pálida en las caras externa e interna, y tierra negra intensa en el corazón.
B/ 2. De este segundo vaso sólo se conserva un fragmento correspondiente a una abultada panza, que debió alcanzar un diámetro aproximado de 133 mm.
Presenta también la misma decoración Internacional, si bien no es de realización tan cuidadosa como la del cacharro anterior.
La misma mayor tosquedad de este ejemplar se puede observar en su pasta y factura.
El color es similar al del vaso 1.
C/ Otros hallazgos fueron una pequeña bola de ocre, y un cuchillo de sílex blanquecino con pintas negras de 60 mm. de largo, 17 mm. de ancho y 5 mm. de grosor, de sección triangular.
D/ Actualmente estas piezas están depositadas en el Departamento de Prehistoria de la Universidad de Santiago. De la lámina de sílex sólo se conserva un fragmento perteneciente al talón.
E/ Pericot, 1927. Maciñeira, 1941. Castillo, 1947. Maciñeira, 1994. Bouza Brey, García Martínez y Martínez López, 1973. Harrison, J.R., 1977a, n.º 108.
vaso-campaniforme_fig1.jpg
2. VEIGA DE VILAVELLA, 242. AS PONTES DE GARCÍA RODRÍGUEZ. (fig. 2a)
A/ Mámoa de pequeñas dimensiones que no cobijaba construcción de ningún tipo y estaba unicamente formada por tierra limpia.
Los restos cerámicos aparecieron, según La Iglesia, que fue el excavador de está mámoa, en su base, sobre el piso natural.
B/ 3. El primer vaso de este conjunto fue reconstruido en el Museo Arqueológico de Barcelona.
Las dimensiones completas que presenta una vez reconstruido son las siguientes: 150 mm. de altura, 155 mm. de diámetro en la boca, y 160 mm. en la panza. El grosor en el borde es de 2’5 mm.
Es un vaso de cuello medio y panza baja muy sobresaliente. En la base presenta un umbo de 65 mm. de diámetro.
Tiene decoración de estilo Internacional formada por siete bandas puntilladas, rellenas de unos trazos oblícuos que alternan su sentido de una banda a la siguiente. La anchura de todas estas bandas decoradas es de 9 mm. excepto la primera, la inmediata al borde, que tiene 13’5 mm. de ancho. Las bandas lisas que separan a las decoradas entre sí tienen asimismo 9 mm. de ancho.
La decoración puntillada fue realizada con un peine de púas de sección rectangular y de impresión muy nítida.
El vaso presenta un engobe muy fino de color ocre intenso. La superficie interior está también pulimentada como la esterior y tiene du mismo color.
B/ 4. Esta pieza, al igual que la anterior, pudo ser reconstruida en el Museo Arqueológico de Barcelona, gracias a la cantidad de fragmentos que se recuperaron de ella.
Sus diemensiones son: 130 mm. de altura, 142 mm. de diámetro en la boca y 145 mm. en la panza. El grosor en el borde es de 3 mm.
La forma general es la de un vaso de cuello medio y panza muy baja bastante sobresaliente. Tiene un perfil sinuoso muy desvaído.
La decoración es la típica Internacional, con alternancia de una banda a la siguiente del sentido de los trazos oblícuos que rellenan éstas. Dichas bandas tienen 12 mm. de ancho. El campo liso que queda entre una banda y otra también tiene este mismo ancho. En este vaso, a diferencia del anterior, este espacio está parcelado en su centro por un línea puntillada sencilla, paralela a las bandas de decoración.
La factura de la decoración es muy cuidadosa, semejante en todo a la del vaso anterior. Muy posiblemente fue ejecutada con un peine de púas de impronta rectangular.
La cara exterior del vaso es de color tierra rosa pálida tirando a rojo intenso. Esta cara tiene un engobe muy fino y bien pulimentado, que se ha perdido en la mayor parte de los fragmentos, mostrando una superficie interna rugosa de color ocre mate. El color de la cara interior es semejante al de la cara exterior. El corazón de la pieza es de color negro oscuro.
C/ No apareció ninguna otra pieza.
D/ Departamento de Prehistoria. (Universidad de Santiago).
E/ La Iglesia, 1907. Pericot, 1927. Maciñeira, 1941. Castillo, 1947. Bouza Brey, García Martínez y Martínez López, 1973. Harrison, R.J., 1977a, n.º 109.
vaso-campaniforme_fig2.jpg
3. VEIGA DE VILAVELLA, 245. AS PONTES DE GARCÍA RODRÍGUEZ.
(fig. 2b)
A/ Este fragmento fue encontrado en la base de una cista megalítica, en su lado oriental. Dicha cista, que estaba contenida dentro de una mámoa, era de forma rectangular, de 2’10 mm. de largo y 0’83 m. de ancho máximo: tenía 1’45 m. de altura; la formaban siete losas y otra de cubierta.
Según su excavador (Maciñeira), la tierra que rellenaba esta construcción era limpia y homogénea, de color oscuro «como si hubiese sufrido la acción del fuego». En la base interior de esta cámara se encontraba una estrecha capa de «pequeños guijarros cuarzosos», (fig. 2b).
B/ 5. Apareció un único fragmento de campaniforme Internacional de tipo idéntico a los de los dos yacimiento anteriores. Es de muy pequeño tamaño.
C/ Ocupando aproximadamente la misma posición que el fragmento de campaniforme apareció una pequeña hacha pulimentada, (fig. 2b).
Tiene 180 mm. de largo, 36 mm. de ancho máximo y 25 mm. de grosor. Es de forma trapezoidal alargada, y de sección transversal ovalada.
D/ El hacha y campaniforme anteriores se encuentran depositados en el Departamento de Prehistoria de la Universidad de Santiago.
E/ Pericot, 1927. Maciñeira, 1941. Castillo, 1947. Bouza Brey, García Martínez y Martínez López, 1973. Harrison, R.J., 1977a, n.º 110.

Consegue en tempo real avisos de novos artigos no teu dispositivo, subscribete agora.

También podría gustarte
Comentarios