Para ser peatones de primera

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Más de 130 escolares de As Pontes participaron desde diciembre en el curso «Seguridade e Educación Vial», que ayer llegó al colegio Monte Caxado
La Voz de Galicia. Todavía no se pueden poner al volante, pero son una parte activa de la circulación. El peligro los rodea cuando caminan por una acera, conducen una bicicleta o se suben y bajan de un autobús. Y el Concello de As Pontes no quiere que sus niños engrosen las cifras de la siniestralidad que segó la vida a 200.000 españoles el pasado año. Por ello, unos 130 escolares ponteses han pasado desde Navidades por su programa de Seguridade e educación vial, que ayer llegaba al CPI Monte Caxado, en una sesión didáctica que terminó al aire libre con los niños empuñando la manguera de un camión de bomberos y examinando un coche patrulla de la Policía Local.


Antes, tuvieron que asistir a una hora de teórica. Y, aparentemente, sin demasiado sufrimiento. Los pequeños, alumnos de cuarto y quinto de primaria, pusieron en más de un aprieto a Chemo Pellón, paciente oficial de la policía pontesa, encargado de intentar inculcar que se pongan el casco cuando van en bici, sigan la norma de mirar, señalizar y realizar la maniobra y crucen siempre por el paso de peatones, cerciorándose de que los coches han parado. Pero los niños de hoy, a pesar de sus once años, son capaces de sorprender incluso a los adultos. «El otro día vi en la televisión que querían poner unas barreras que saltasen cuando se ponga el semáforo en rojo para los coches», apuntó uno de los pequeños. «Sí, son bolardos escamoteables», confirmaba el agente sorprendido. Aunque no tanto como cuando otro le espetó: «A Policía tamén infrinxe as normas. O outro día pasaba por un paso de peóns e non pararon. Porque lle dei moito pedal, que se non…», denunció. Respuesta: «O policía que vai no coche pode ser tan burro como outro calquera», y por ello, Pellón insistió en la necesidad de autoprotegerse de los errores de los demás.
La curiosidad de los pequeños dejó sin tiempo la proyección de un vídeo, pero aún así se fueron con la lección bien aprendida. A casa se llevaron como premio un reflectante y un estuche de colores. Al acabar, una de las alumnas, Melisa Novo, resumía lo aprendido: «Que con la bici es mejor no ir por la acera». «Y que hay que circular con casco y no molestar a los peatones», agregó Ismael López tras disfrutar manipulando una de las modernas luces de gálibo, sucesoras de los conos de señalización.
En un futuro, y sin acelerar, como anima la canción, podrán ser conductores de primera. De momento, tendrán que conformarse con demostrar que son los mejores peatones, ciclistas y pasajeros.

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