«La situación del río Eume es absolutamente preocupante»

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Presidente de la Asociación Galega de Investigadores da Auga y profesor titular de Zoología de la Universidade de Santiago

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El experto en hidrobiología advierte de que la elevada acidez del agua provocada por las obras de la autovía Ferrol-Vilalba está mermando la biodiversidad del cauce

[La Voz de Galicia, por Rocío Pita Parada] Es uno de los mayores expertos en los 10.000 ríos que atraviesan Galicia. En cada uno de ellos residen unas 1.300 especies de seres vivos, aunque quizá alguna menos en el Eume y el Chamoselo, objeto ambos de preocupación para el hidrobiólogo Fernando Cobo Gradín, y afectados por la acidez de sus aguas como consecuencia de las obras en la autovía AG-64.


En calidad de presidente de la Asociación Galega de Investigadores da Auga (Agaia), director de la Estación de Hidrobioloxía Encoro do Con y profesor titular de Zoología en la Universidade de Santiago de Compostela, Cobo alerta de la pérdida de biodiversidad de estos cauces.
¿Por qué se produjo el problema en el río Eume?
En el interior de las rocas hay sulfuros que normalmente están cubiertos por tierra, aislados y en ausencia de oxígeno. Cuando se ponen en superficie, reaccionan y se produce la oxidación, un proceso que libera hidrógeno, que es lo que hace que baje el pH. El hierro también reacciona y precipita, que es lo que da el color rojo característico que se puede apreciar en el Chamoselo. Además, esos materiales también arrastran otros metales pesados, también tóxicos, como arsénico, cadmio, cobalto, cobre o zinc.
¿Es preocupante la situación?
Es absolutamente preocupante porque la acidez está incidiendo en el ecosistema y supone la pérdida de biodiversidad y la desaparición de especies. Y son unas bajadas de pH muy fuertes las que sufre el río, sobre todo a través del Chamoselo, cuya coloración ya lo dice todo.
El Chamoselo es un río muerto desde hace al menos tres años. ¿Es recuperable?
Los ríos siempre son recuperables. Hay que esperar más o menos, pero los ríos no se mueren. Pueden empobrecerse, pero siempre hay capacidad de colonización para recuperarse.
¿Cómo valora las intervenciones que se han hecho?
Lo único que se hizo fue intentar corregir el pH, y eso no es suficiente. Es solo un tratamiento, pero no se está actuando en la raíz del problema. Hay que evitar que la roca permanezca a la intemperie.
Es decir, sellar los taludes de la autovía…
No es tan fácil como parece. La solución pasa por el sellado de taludes pero también por otras medidas correctoras del pH.
¿Qué nivel de pH se considera necesario para garantizar la vida en el río?
No es una cuestión matemática. Cada especie tiene una sensibilidad específica, pero por debajo de seis unidades ya empiezan a morir. Por debajo de ese nivel es anormalmente bajo.
A pesar de que la Xunta argumentaba que históricamente el Eume era un río con un pH bajo por sus características geológicas…
Cuando hablamos de un pH bajo estamos hablando de 6 o 6,5 unidades. Y el río Eume no es zumo de limón ni lo ha sido nunca. Esto es completamente anormal y está provocado por la intervención humana.
¿Cómo afecta la acidez a los peces?
Todas las capacidades sensoriales y respiratorias de los animales están en contacto directo con el agua. Es decir, viven inmersos en el veneno. Lo más equivalente para una persona sería estar en una nube de gases tóxica. Les produce un efecto irritante muy grande, suficiente para que mueran en esa sopa ácida.
¿Afecta más a los reos que remontan el río procedentes del mar?
Los reos son una especie muy sensible y les afecta especialmente porque no tienen capacidad de habituación. El empobrecimiento del río es paulatino y se hace más evidente con la entrada de los reos, porque entran en grupo, pero afecta también a todos los demás seres vivos, que van muriendo pero de forma más dispersa. Lamentablemente, no tenemos las muestras de los peces que murieron el año pasado. Los ejemplares fueron sacados por personas no especializadas, no se hizo un inventario adecuado y no se cuantificaron el número de peces muertos. Se intentó reducir el impacto frente a la opinión pública y la consecuencia es que no tenemos una base sólida para decidir ahora qué medidas tendríamos que tomar.
¿Están muriendo actualmente otras especies?
Por descontado. Es necesario intervenir cuanto antes, porque así el tiempo de recuperación se reduce. Y aprender para el futuro con la realización de estudios geológicos que contemplen cuestiones como esta, que no es la primera vez que se produce y que, por desgracia, no será la última.

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