Ence no negociará o traslado da planta de Pontevedra ata o 2012

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[Xornal] Ence no tiene ninguna intención de abrir una posible negociación para el traslado de su planta de Pontevedra hasta 2012, según figura en su plan estratégico. La operación frustrada del grupo liderado por Manuel Jove, Epifanio Campo y Jacinto Rey preveía cuantiosas ayudas públicas de la UE, ya que buscaban una localización que pudiese optar a los fondos de Bruselas para la reindustrialización de zonas mineras. As Pontes era una de ellas.


“Ahora no toca, no está encima de la mesa, queremos cumplir el plan estratégico”, aseguró ayer a Xornal de Galicia una fuente de la empresa. El citado documento recoge una inversión de 1.200 millones de euros, de los que 230 millones se destinan a la ampliación de la planta de Navia –Asturias–, con el objetivo de convertirla en la mejor de Europa. Su producción pasará de 300.000 a 500.000 toneladas. Entre las fábricas de Pontevedra y Huelva se invertirán 40 millones de euros para fabricar 50.000 toneladas más de celulosa, lo que convertirá a las instalaciones gallegas en una sede industrial secundaria en la estructura de la compañía.
El año pasado, la configuración de un grupo de empresarios interesado en el traslado de la planta con el apoyo de la Consellería de Industria del BNG pudo suponer el final de la ubicación actual en Lourizán. El coste contemplado del proyecto, superior a los 400 millones de euros, obligaba a los socios a buscar el apoyo del Gobierno español y de la Unión Europea. De hecho, contaban con una aportación pública para la operación del 50% del presupuesto total. As Pontes y Cerceda son las dos únicas zonas de la comunidad autónoma incluidas en el mencionado programa de reindustrialización de zonas mineras, que reciben subvenciones a fondo perdido de los diferentes programas estructurales de la UE. Otro 30% lo aportarían los socios y el resto se afrontaría con un crédito bancario.
Concesión hasta 2018
El desarrollo del concurso eólico echó por tierra los planes de los empresarios. Ahora, la compañía se agarra a la concesión administrativa, que la concede el Ministerio de Fomento, no la Xunta, para permanecer en los terrenos en los que está actualmente hasta el ejercicio 2018.
La Xunta, en boca del conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, ha mencionado en los últimos días este plazo, confiando en que la compañía negocie un traslado si no quiere verse obligada a abandonar Galicia en 2018. Las intenciones de la firma no son las mismas, ya que no tiene en absoluto claro sus prioridades de negocio dentro de casi una década.
“La concesión –del Estado a Ence para ubicarse en los terrenos donde está ahora instalada la factoría– tiene una vigencia hasta 2018”, recuerda un portavoz de la compañía. Por ello, subraya que “la firma continúa operando con normalidad en las instalaciones”, y reveló que su futuro plan estratégico, que entrará en vigor a finales de 2011, reflejará una decisión definitiva para la planta pontevedresa, cuando se aproxime la fecha de vencimiento de la concesión.
Hasta que llegue ese momento, fuentes de la compañía que preside Juan Luis Arregui reafirman el “compromiso con Galicia” por el impacto socio-económico que Ence tiene en la provincia de Pontevedra, ya que la planta da empleo directo a 300 personas.
Fuentes del sector consultadas por este periódico ponen en duda que la empresa mantenga su apuesta por Galicia más allá del año 2018, debido a las continuas discrepancias políticas sobre la actividad de la planta pontevedresa. De momento, el consejo de administración de la compañía no da más pistas.
Ventas de fincas en Galicia
El plan estratégico de Ence, aunque no recoge inversiones destacadas en Galicia, sí destaca la prioridad de deshacerse de 13.000 hectáreas de fincas “no eficientes forestalmente y susceptibles de otros usos”. También venderá 45.000 hectáreas en Huelva y 2.000 en Portugal.
Otro aspecto que condicionará el futuro de la entidad es el proyecto de Uruguay, finalmente descartado. La frustada operación supuso en varapalo para la empresa, que registró unas pérdidas netas de 93,86 millones de euros durante el primer trimestre del año, frente a un beneficio de 12,39 millones de euros en los tres primeros meses del ejercicio anterior, según los datos que figuran en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La compañía explicó que este resultado se ha visto negativamente afectado por la dotación de una provisión neta de impuestos por valor de 63,3 millones de euros por el deterioro de valor estimado de los activos objeto de venta en Uruguay, así como por ajustes de valor de stocks de materia prima y producto terminado por valor de 8,7 millones.
Ence vendió su proyecto a Stora Enso y a la chilena Arauco por un importe total de 340 millones de dólares –252 millones de euros–. La empresa mantendrá la propiedad de unas 30.000 hectáreas de plantaciones de eucalipto en la región atlántica de Uruguay.
Los planes del PP
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, recordó la semana pasada que “hai un compromiso firme de traslado de Ence fóra da ría, pero sempre dentro da comarca e mantendo os postos de traballo”. Las intenciones del Gobierno autonómico provocaron un fuerte escepticismo en los sectores empresarial y sindical, teniendo en cuento el elevado presupuesto necesario para el proyecto. Además, cuenta con la oposición frontal del alcalde de Pontevedra, el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores.
A la espera de nuevas decisiones empresariales, la Asociación pola defensa de Ría (APDR) de Pontevedra celebrará el próximo 13 de junio la décimocuarta marcha contra Ence. En vísperas de la manifestación, el colectivo ecologista llevará a cabo una campaña de difusión social con el lema Ponte en marcha.
Por su parte, el secretario ejecutivo de la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galicia (Adega), Fins Eirexas, tacha de “inasumible” trasladar la planta de Ence desde Lourizán (Pontevedra) a cualquier otra ría de Galicia.
El tema siempre ha creado mucha polémica pero nunca acarreó el necesario consenso entre las fuerzas políticas y sociales de Galicia. Es este vaivén de manifestaciones, proyectos inacabados y declaraciones el que disgusta a la empresa, que no prolongará su estancia en una zona en la que provoca rechazo.
Telmo Martín
“La solución a la actual ubicación de Ence deberá ser liderada desde Pontevedra, por su Gobierno. Si no es así, Ence seguirá hasta el 2018 donde está y tampoco tenemos la garantía de que llegado ese momento no se le amplíe la concesión. Liderar desde Pontevedra no significa que no deban estar involucradas otras administraciones, todo lo contrario”. Son palabras de Telmo Martín, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Pontevedra e impulsor del proyecto para que la planta no se mueva de la comarca. Ahora cuenta con el apoyo de la Xunta de Galicia y a corto plazo el PP pretende reunirse con la cúpula directiva de Ence.
Las desavenencias entre Martín y el alcalde Lores son continuas, por lo que será complicado que lleguen a un punto de acuerdo. El Partido Popular aún no ha desvelado cómo pretende financiar el traslado de las instalaciones y sabe que cuenta con la oposición social a esta iniciativa.

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