La sociedad de la información no cala en los alcaldes

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Solo cinco de los veinte concellos satisfacen las consultas por Internet
[La Voz de Galicia] En los últimos años han surgido nuevas fórmulas para relacionar a los vecinos de un municipio con su alcalde de manera virtual. Es el modelo que adoptó Vicente Irisarri en Ferrol con una sección titulada «Escriba ao alcalde» accesible desde la página web del Ayuntamiento. El mismo procedimiento sigue el Concello de As Pontes. Y también se introdujo en esa dinámica el regidor de Ares, con el lema «El alcalde responde».


Las fórmulas son variadas, y la práctica totalidad de los veinte ayuntamientos de la zona ofrecen un canal accesible para ponerse en contacto con las autoridades municipales por correo electrónico (es el caso de Ferrol y Narón), o bien a través de formularios (como sucede en Fene, San Sadurniño, As Somozas o Ortigueira, entre otros).
¿Pero dónde caen y qué se hace con las consultas que llegan a través de Internet en los distintos concellos? A excepción de Mugardos, Neda o Cerdido, que ni siquiera facilitan en sus espacios oficiales en la Red una cuenta de correo electrónico a la que dirigirse, La Voz cursó el pasado mes de agosto una serie de consultas a los ayuntamientos de Ferrolterra, Eume y Ortegal para dar respuesta a esa pregunta. Adoptando una identidad ficticia de una supuesta vecina, se enviaron preguntas sobre trámites o asuntos de interés municipal.
Las primeras respuestas no tardaron en llegar al buzón de entrada. Eran réplicas automáticas de Cariño y Pontedeume que informaban de que el correo no había llegado a su destinatario por saturación de la cuenta o inexistencia de las mismas.
Las siguientes procedían de Narón y de Moeche, este último, uno de los lugares con menor implantación de las llamadas tecnologías de la información.
En el primero de los casos, la pregunta estaba orientada hacia la manera de solucionar una deficiencia en el servicio de agua y su facturación. Pasados cinco días desde el envío, llegaba una contestación de la alcaldía que emplazaba a la supuesta vecina a ponerse en contacto con ese departamento por vía telefónica o en persona para profundizar en los detalles y buscar una solución.
El segundo era un caso más simple. Se trataba de una consulta sobre el procedimiento necesario para realizar una boda en el consistorio modestino. En menos de 24 horas, el propio secretario del Registro Civil remitió un mensaje confirmando la posibilidad de hacerlo. Y nueve minutos más tarde, una relación completa de la documentación necesaria para cursar todos los trámites.
Vencido el mes de agosto, ni rastro de los alcaldes y sus fórmulas de «Pregunte usted…». Solo a principios de septiembre entra en la cuenta de correo un nuevo mensaje procedente de Fene. Se presenta como el asesor del alcalde y pide disculpas por el retraso, justificado por las vacaciones de verano.
La fórmula de Ares
Otros concellos como el de Ares utilizan formularios de contacto para canalizar las consultas al Ayuntamiento. La particularidad, en ese municipio, es que el alcalde publica las preguntas y sus respuestas a los vecinos en el mismo espacio web a la vista de todos. Pero, pese a los reiterados intentos de enviar una interpelación por esa vía, todavía es hoy el día en el que el trámite se hace imposible. La página del Concello devuelve un error a cada intento. Y las últimas respuestas publicadas en el espacio digital del Concello aresano son del pasado mes de julio.
Valdoviño mostraba en agosto un sistema similar de debate abierto en su página oficial. También se envió entonces el pertinente formulario. Pero la sección de preguntas a la alcaldesa parece haber desaparecido. En su defecto, se facilita una dirección de correo electrónico que devuelve la notificación de que el mensaje no ha podido ser entregado, tal y como sucedió en agosto con Pontedeume y Cariño.
A mediados de octubre, y debido al poco éxito de la iniciativa, la supuesta vecina envía una nueva remesa de correos. El primero, dirigido a Fene. La respuesta es inmediata. Es uno de los concellos que superan el examen con éxito.
El siguiente se dirige a Ferrol. A pesar de tener presente en la portada de la web municipal la foto de Vicente Irisarri invitando a enviarle preguntas, todavía no se ha recibido contestación alguna a la consulta de agosto, sobre un tema tan sensible como la plaza de España. El segundo correo toca otro asunto importante, el deterioro de las viviendas del casco histórico. En este caso, seis días después del envío, una cordial y escueta respuesta invita a canalizar la consulta a la concejalía correspondiente.
También Ortigueira contesta, el 29 de octubre y tras el segundo intento, para solucionar las dudas planteadas.
En definitiva, desde el 5 de agosto y después de enviar unos cuarenta correos electrónicos, la vecina ficticia apenas ha satisfecho sus consultas con cinco de los veinte ayuntamientos.

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