Una empresa de As Pontes venderá ratones para su estudio en institutos

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El Progreso, por Cristina Arias. La empresa pontesa Xaraleira, dedicada a criar distintos tipos de roedores para suministrar al mercado español, tanto para su comercialización como mascotas como para alimento de aves rapaces y reptiles, prevé poner en marcha este año un nuevo proyecto: vender ratones a institutos para que los alumnos de secundaria puedan estudiar la genética de forma práctica en las clases de Biología.


La iniciativa, que tiene como objetivo la comercialización de kits para la formación en biotecnología, supone una inversión de más de 300.000 euros, ya que la empresa tendrá que ampliar su espacio y construir una nueva nave para albergar los ratones destinados a este proyecto, que generará tres nuevos puestos de trabajo directos en As Pontes.
Para su financiación, el responsable de la firma, José María Vilaboy, presentó el proyecto a la convocatoria de ayudas del Plan Ferrol 2010, donde espera obtener alrededor de 150.000 euros en crédito para su puesta en marcha.
“La idea es que los alumnos puedan estudiar las Leyes de Mendel —un conjunto de reglas básicas sobre la transmisión por herencia de las características de los organismos padres a sus hijos que descubrió un monje austriaco, Gregor Mendel, en el siglo XIX— a través de los ratones, que estarán genéticamente controlados a través de dos características: los fenotipos (caracteres físicos) y los genotipos (la información genética de los cromosomas, que puede o no manifestarse en el individuo)”, explica el impulsor de este pionero proyecto formativo en España.
El kit que se pondrá a la venta para las aulas de institutos de toda España y Portugal, constará de tres ratones con características genéticas controladas, la jaula, el pienso necesario para aproximadamente un mes y medio, tiempo estimado del proyecto práctico, y las virutas.
“La biotecnología es una ciencia que está en boga, que trata de aplicar a seres vivos capacidades tecnológicas que tenemos en el siglo XXI”, indica Vilaboy, que asegura que, pese a que algunos no estén a favor de estas prácticas, la manipulación genética ya está en muchos productos, incluso en los tomates que comemos, y defiende que el cruce para mejorar la especie se realiza desde siempre, “sólo que para llegar a una vaca que produce 40 litros de leche al día antes había que esperar 500 años cruzando razas y ahora se consigue más rápido”, concluye
Mercado
El responsable de Xaraleira se muestra optimista con el futuro de su proyecto, que, sólo depende de la concesión de la ayuda del Plan Ferrol para ponerse en marcha. “El mercado es muy amplio. Hay más de 5.000 institutos en España y Portugal y sé que muchos están interesados, porque ya me puse en contacto con varios”, explica el promotor de esta iniciativa, que prevé tener todo preparado como muy tarde en diciembre, para poder lanzar sus kits en enero o febrero del año que viene, fechas en las que, según apunta, los programas educativos estudian las Leyes de Mendel en Biología.
Actualmente, Xaraleira vende entre 6.000 y 7.000 ejemplares de roedores al mes a particulares, tiendas de animales, mayoristas, zoológicos, cetreros y centros de recuperación de toda España y Portugal, como el parque de Cabárceno, el zoo de Madrid o el centro de recuperación del lince de Doñana. Además, vende roedores congelados en grandes cantidades para alimentación. Estas cifras podrían incrementarse ahora.
El IES pontés Moncho Valcarce será pionero
El instituto pontés Moncho Valcarce será el primer centro escolar en utilizar los ratones de la firma Xaraleira para estudiar genética de forma práctica en sus clase de Biología. El proyecto comenzará antes de que finalice este mes y los ratones estarán alrededor de mes y medio en el instituto.
“Nos pareció una idea muy interesante y seremos el centro piloto en probarla”, comenta la directora del IES pontés, que indica que todo se coordinará desde el departamento de biología, del que es responsable la subdirectora del centro.
Mientras, el director de Xaraleira, José María Vilaboy, indica que su preferencia era que la prueba la realizara un centro de As Pontes para tenerlo a mano y poder solucionar las posibles deficiencias del kit, en el que todavía no están definidas las cantidades necesarias.
“Sé lo que va a llevar, pero quiero asegurarme y saber con exactitud cuánta comida necesitan, porque sé la que uso yo, pero no la que destinarán en los centros”, explica Vilaboy, que subraya que el proyecto con los ratones “es una demostración práctica en la que los alumnos podrán entender perfectamente la teoría de la genética y las variaciones a través de ejemplos como el color de los ojos”.
Tras realizar el estudio, los institutos se pueden hacer cargo de los ratones (para hacer pruebas de laboratorio) o devolver los roedores a la empresa, que ofrece la posibilidad a los centros de recogerlos para hacerse cargo de ellos

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