Medio Ambiente elimina las trabas a la mina de andalucita en As Pontes

51

La explotación supera la declaración de impacto ambiental y ahora espera el permiso de Industria para operar
Glenn Ward.jpg
[La Voz de Galicia, por A. Bruquetas] El secretario xeral de Calidade e Avaliación Ambiental, Justo de Benito Basanta, hizo pública ayer, a través del Diario Oficial de Galicia, la declaración de impacto ambiental de la mina de andalucita que la empresa Picobello Andalucita, S.L. promueve en la parroquia de Goente, en el municipio de As Pontes. En el documento, la Consellería de Medio Ambiente considera que la iniciativa «é ambientalmente viable». Con este paso, la compañía solo espera el permiso de Industria para comenzar el proceso de compra de terrenos o expropiaciones.


La resolución se apoya en un informe de la Dirección Xeral de Conservación da Natureza que, con fecha de 20 de octubre del 2009, señala: «O proxecto que a sociedade promotora presenta é explicito e detallado, exponse o alcance superficial, a duración previsible da explotación, o volumen de rocha que se vai extraer e a estimación de estériles […] Así mesmo, achégase un correcto estudo de impacto ambiental que determina con suficiencia as alteracións do medio natural, que induciría a execución e explotación do proxecto».
El visto bueno parcial de la Xunta llega nueve años después de que la firma Picobello Andalucita, S.L. iniciase los trámites encaminados a la apertura de la mina de andalucita, un mineral que se utiliza básicamente en la industria metalúrgica. De hecho, en septiembre del 2006 el Gobierno gallego formuló una declaración ambiental «no viable», ya que entendía que la superficie de la explotación afectaba al espacio natural protegido de las Fragas do Eume. Entonces, el proyecto sufrió varias modificaciones hasta llegar a su extensión actual de 277.016 metros cuadrados, en los que se incluye una superficie de extracción de 102.959 y la construcción de una planta de tratamiento que ocupará 16.473. La reducción del recinto ha permitido que supere este trámite administrativo y ahora solo resta la autorización de la Consellería de Industria para comenzar con el proceso de compra de terrenos.
En este sentido, si la empresa no llega a un acuerdo con los propietarios podría iniciar, a través de la Administración, un procedimiento de expropiación. El alcalde de As Pontes, Valentín González Formoso, pide que la compañía «tenga sensibilidad a la hora de negociar con los dueños de la parcela donde se asentará la explotación». «Si son mínimamente razonables creo que no hará falta llegar a expropiar», apunta el regidor.
Alegaciones de los ecologistas
El estudio de impacto ambiental que presentó la compañía y que es objeto de la declaración favorable de el Gobierno gallego contó durante el período de alegaciones que se inició el 2 de mayo del 2007 con las objeciones, entre otras, de representantes de la Federación Ecoloxista Galega, Adega y la Sociedade Galega de Historia Natural.

Consegue en tempo real avisos de novos artigos no teu dispositivo, subscribete agora.

También podría gustarte
Comentarios