«Nunca pensei que a central fose tan grande como a vexo agora»

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Los visitantes que participaron ayer en la jornada de puertas abiertas en la térmica de As Pontes destacan sus dimensiones
[La Voz de Galicia] Son las diez de la mañana. El cielo está cubierto en As Pontes. Poco a poco, los más de trescientos visitantes que participarán en la jornada de puertas abiertas de la central térmica van llegando a las puertas que dan acceso al complejo eléctrico de la compañía Endesa. Se dividen en grupos y los primeros suben hasta las oficinas, desde donde se coordina el funcionamiento de todo el recinto. Allí los recibe el director, Luis Fernández Sabugal, quien, en pocos minutos, comienza a explicar las cifras que describen la instalación con capacidad para producir 1.400 megavatios.


«Si le sumamos el ciclo combinado de 800 megavatios, estamos delante del mayor complejo de producción eléctrica de España», explica el directivo, mientras repasa las diferentes modificaciones que sufrió la térmica pontesa desde sus inicios a mediados de los setenta hasta la transformación completa de los grupos después del cierre de la mina. «Ahora -indica- todo el carbón procede de Indonesia».
El primer grupo de curiosos, entre los que se incluyen desde personas de la villa hasta antiguos trabajadores de Endesa, permanecen atentos a las palabras del directivo. Los visitantes suben las escaleras de acceso a la sala de control, donde una treintena de pantallas, conectadas a un gran computador, monitorizan todas las incidencias que se presentan en el complejo. «Recibimos cerca de nueve mil datos por segundo, pero el ordenador podría gestionar hasta cien mil», resalta el responsable de la sala, quien agrega: «Una de las cosas más importantes es que podemos controlar las emisiones de la central, que están muy por debajo de lo establecido en la normativa europea».
Después de conocer el corazón de la central, los curiosos se detienen ante las enormes turbinas. «Nunca pensei que fose tan grande como a vexo agora», destaca Alicia Fernández Rodríguez, una pontesa que se acercó hasta las instalaciones en compañía de su amiga, Carmen Seoane Rodríguez, quien señala: «Desde a carreteira se ve moi diferente». Por su parte, Edelmiro Tembrás, quien trabajó en la térmica desde 1978 hasta el 2003 comenta: «Apenas ha cambiado desde que me jubilé».
El recorrido finaliza con un trayecto en autobús por las zonas más emblemáticas del recinto, como el parque de carbón.

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