La Xunta prevé reabrir en octubre el tramo cortado de la autovía a Vilalba

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Los trabajos en el trecho se mantienen desde mayo cuando se detectaron anomalías en una junta de dilatación
[La Voz de Galicia] La autovía que une Ferrol con Vilalba, la AG-64, es una de las infraestructuras básicas para vertebrar la comarca. Desde la puesta en servicio de los primeros tramos, hace ya cinco años, ha funcionado como nexo de unión entre tres de los grandes motores industriales de la zona: la ciudad naval y los polígonos de Río do Pozo, en Narón, y Penapurreira, en As Pontes. Sin embargo, desde finales de mayo, una de las calzadas de la carretera de alta capacidad permanece cortada por obras en el viaducto de A Ramadela, en el municipio de San Sadurniño. Unos trabajos que, según lo anunciado por la Xunta, los operarios debían haber terminado en pocas semanas, pero que ya se prolongan durante cerca de cinco meses. Fuentes oficiales del Gobierno gallego anunciaron ayer que el trecho «previsiblemente se reabrirá el tráfico en octubre».


De todas formas, el motivo del retraso en las obras no está claro. Cuando a finales del mes de mayo se produjo el primer corte de tráfico en el viaducto de Espiñaredo, en el sentido Ferrol-Vilalba, desde el Ejecutivo autonómico indicaron que el servicio de mantenimiento de carreteras había detectado un problema en una junta de dilatación del viaducto. Entonces la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas realizó una estimación sobre la duración de las tareas de reparación de la vía de alta capacidad. Eran pocas semanas. Casi un mes más tarde, fuentes oficiales del departamento que dirige Agustín Hernández comunicaron que los trabajos «iban a continuar mientras no se garantizase la plena seguridad de los usuarios de esta carretera».
Demanda de información
En el mes de agosto, el BNG remitió al Parlamento gallego una pregunta para solicitar información sobre el corte de tráfico que sufre la citada calzada a la altura del viaducto de A Ramadela, en Igrexafeita, en el municipio de San Sadurniño. Unas restricciones que se extienden hasta el punto kilométrico 26 en la zona de Espiñaredo. Además, el alcalde del municipio, el nacionalista Secundino García, mantuvo una conversación telefónica con técnicos de la Xunta para pedirles también datos sobre cuándo se terminarían los trabajos de reparación de la vía de alta capacidad.
«Mantiven unha conversa telefónica e dixeron que se poñerían en contacto comigo, pero aínda non me chamaron», comenta el regidor, quien añade: «Sei que non teñen a obriga de dicirme nada, porque a estrada é de titularidade autonómica, pero penso que sería un xesto de respecto institucional». García también comenta que el desvío del tráfico a través de la carretera comarcal está provocando que ese vial soporte un volumen de circulación de vehículos al que «xa non estábamos acostumados».
Desvío por la otra calzada
Por su parte, el alcalde de As Pontes, Valentín González Formoso, solicita a la Xunta que canalice el tráfico por la otra calzada del viaducto, la que corresponde al sentido Vilalba-Ferrol. «Es lo más lógico, porque representaría una mínima derivación de apenas un kilómetro, que aliviaría el tiempo que ahora se pierde en el trayecto por la comarcal», destacaba ayer el primer edil pontés cuando se le preguntaba por el problema.

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