El ‘número dos’ de Sebastián presenta su dimisión en pleno cisma del carbón

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[Cotizalia] El ministro de Industria, Miguel Sebastián, tiene en su mesa desde hace semanas la dimisión de su secretario de Estado de Energía, Pedro Marín. Una renuncia que se produce en plena batalla judicial del Gobierno y las empresas eléctricas por el decreto del carbón, que obliga a las compañías a comprar producto nacional a un precio regulado. “De momento no se le ha aceptado –aseguran fuentes conocedoras de la situación-. Primero, porque no es fácil encontrarle un sustituto. Y, segundo, porque no parece razonable acometer cambios en un sector estratégico como el energético con la multitud de frentes que hay ahora abiertos”.


El pasado viernes se disparaban los rumores sobre la salida de Marín, compañero de viaje de Sebastián desde que accedió al Ministerio en abril de 2008. Era el ‘chivo expiatorio’ perfecto para Moncloa por las sucesivas decisiones judiciales que han paralizado las ayudas al carbón. Ese era el mantra que se repetía. Horas antes, la Audiencia Nacional daba la razón a Iberdrola, Endesa y Gas Natural en detrimento de Industria y ratificaba la suspensión del desarrollo normativo del real decreto, en la parte que obliga a las eléctricas a presentar en tres días cartas de compromiso de compra de carbón nacional hasta 2012. El frente nacional se unía al comunitario, después de que el Tribunal de Luxemburgo bloqueara la decisión de la Comisión Europea de autorizar los subsidios.
Fuentes próximas al entorno del secretario de Estado matizan que no ha presentado la dimisión y que las especulaciones sobre su marcha están relacionadas con su posible designación para dirigir un importante organismo internacional. Sin embargo, la gran mayoría de actores del sector consultados ligan la salida de Marín al fiasco en la gestión del dossier del carbón, aunque recuerdan que el Ministerio está abierto en canal. “No se puede ir sin cerrar la nueva regulación de las renovables –un melón que el propio Ministerio abrió hace ocho meses-, la titulización del déficit de tarifa o ver qué pasa con el pacto energético entre PP y PSOE. No han solucionado un solo problema”, aseguran estas fuentes. El carbón habría colmado el vaso, sobre todo porque toca la fibra sensible de los jefes. No en vano Moncloa ha transmitido a Industria su profundo enojo por la mala administración de un decreto en cuya puesta en marcha se ha implicado personalmente el presidente Zapatero.
“Moncloa pide cuentas a Sebastián. Otra cosa es que sea Marín quien al final ponga la cara –explican fuentes del sector-. Puede que el Ministerio no compartiera la idea de Moncloa de salir al rescate del carbón, pero si el presidente te encarga algo… E Industria no sólo no consensuó la iniciativa con las eléctricas, exponiéndose a las demandas, sino que erró en cuestiones técnicas y de procedimiento en la elaboración de los textos legales, lo que aprovecharon las compañías para parar el decreto por la vía judicial”. Fuentes conocedoras de los movimientos de Industria aseguran que el principal problema para el relevo es encontrar a alguien que “convenga a Moncloa y sea del gusto de Sebastián”, reacio a meter un “submarino en casa”.
El carbón desgasta al Gobierno
Según publicaba el diario Cinco Días el sábado, el boicot de las eléctricas a la nueva regulación ha provocado gran malestar en Moncloa y en el Ministerio de Industria. “El Gobierno no entiende esta deslealtad cuando se está peleando por titulizar la deuda eléctrica con el aval del Estado; por el ATC, del que saldrán beneficiarias, o, en el caso de Gas Natural, por ayudarla a resolver su conflicto con la argelina Sonatrach”, reza la información. Fuentes empresariales consultadas por este periódico consideran que el decreto del carbón ha supuesto un enorme desgaste al Gobierno, que busca trasladar parte de la responsabilidad a las eléctricas. Las empresas, sin embargo, prefieren poner el foco en la falta de sintonía entre Moncloa y el Ministerio.
“Es obvio que hay crispación interna en Industria porque las cosas no les han salido como querían. Sin ir más lejos, la decisión del Tribunal de Luxemburgo fue un varapalo importante. Dicho esto, no tiene sentido que ahora carguen contra las eléctricas. Ya saben lo que opinamos. La realidad es que cada vez que se publica una nueva normativa de tarifas hay que recurrirla porque incumplen la ley. Todo esto parece más relacionado con un conflicto interno”, aseguran fuentes de una empresa, bajo condición del anonimato. Las firmas entienden que el real decreto es contrario a la Ley del Sector Eléctrico, en tanto da prioridad a las centrales térmicas de carbón frente a otras tecnologías, como los ciclos combinados.
Es más, las eléctricas no quieren ser una excusa para propiciar la salida del secretario de Estado, a quien se defiende y con quien se niega una desafección insalvable. “Las compañías no están insatisfechas con Pedro Marín, simplemente se ha llegado a la conclusión de que no le dejan hacer. No es un hombre dúctil, pero no nos engaña, y eso es un valor”, apuntan estas fuentes. La situación se produce apenas un mes después de la crisis de Gobierno que mantuvo en su puesto a Miguel Sebastián.

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