ES LO QUE HAY

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[Diario de Ferrol, por Jesús Varela Castro] La historia se repite y se repite tal cual en el fondo y en las formas, pues lo ocurrido con Astano, ahora se vuelve a vivir con el decreto del carbón. Esa amarga experiencia vivida en Ferrolterra con el astillero de Fene, producto del engaño del PP y del PSOE, ahora se vuelve a repetir con las centrales térmicas de As Pontes y Cerceda y con los mismos partidos como protagonistas.
Los pasos dados hasta el momento con el Decreto del carbón, guardan un parecido extraordinario con lo vivido con Astano, y las presumibles consecuencias, ni que decir tiene. Pero si esto lleva el camino que lleva, que a nadie le quepa la menor duda de que es por la acción política desplegada por los dos grandes partidos así como, por la condescendencia que con estos tuvieron los grandes sindicatos.
Por eso, y aún siendo normal que nos lamentemos, lo que ya no lo es tanto es que nos sorprendamos. Pues las posturas adoptadas por todos estos agentes en alguno de los últimos acontecimientos producidos en esta comarca, dejaron patente que para ellos hay otros intereses que priman por encima de los de Ferrolterra. Y claro, estando las cosas así, por estas comarcas a nadie le puede extrañar el divorcio existente entre la sociedad y la clase dirigente actual.


No se puede entender que haga tan solo unas semanas que los encerrados en el ayuntamiento de As Pontes por el Decreto del carbón, no recibiesen más que apoyos por parte de diputados, senadores, conselleiros, alcaldes…, etc., etc., y ahora, a la vuelta de la esquina, toda esa solidaridad sea mentira cochina.
Una vez más, los ciudadanos de Ferrolterra fuimos espectadores de hasta donde puede llegar la hipocresía de algunos representantes políticos, y eso, se pudo constatar con la negativa de los senadores de los dos grandes partidos a apoyar la proposición del BNG para intentar modificar el decreto del carbón.
¿Dónde están ahora todos esos personajes que hace tan solo unos días se sumaban a todas y cada una de las manifestaciones que por el Decreto del carbón se hacían? ¿Pero dónde están esos que decían que antes que socialistas eran gallegos? ¿Cómo puede un senador de Ferrol, Juan Juncal, no apoyar modificaciones al Decreto para que éste sea más equitativo con su tierra?
Es cierto que estos dos partidos y por su implantación por toda la geografía española, tienen que defender múltiples y diferentes intereses, pero lo que no se puede aceptar, es la doble moralidad que los representantes gallegos de estos dos partidos demuestran un día si y otro también, diciendo una cosa en Galicia y haciendo otra bien distinta en Madrid.
La verdad es que se comportan como unos falsos. Y no vale decir que uno se debe a la disciplina de partido, no, no vale, porque esa es la justificación a comportamientos que casi siempre significan mirar para el propio ombligo.
En democracia, efectivamente a quien uno se debe es a los intereses generales del pueblo, pero esos intereses, no pueden pasar permanentemente por perjudicar una y otra vez a los mismos de siempre, como ocurre con las comarcas de Ferrolterra. Y si llega el momento, en el que uno no puede ser honrado al cien por cien, esa falta de honradez tiene que darse por extralimitarse uno en la defensa de su tierra, en la defensa de la tierra en la que uno nació, en la que vive y por la que es cargo público. Y en ese contexto, creo sinceramente que los representantes políticos y sindicales de Ferrolterra, últimamente no se están portando todo lo bien que debieran con ella.
Se dice del indecente, que es una persona que no tiene honestidad. Y en esa línea, habría que preguntarse hasta dónde llega la integridad de esos políticos que se atreven a posicionarse públicamente y luego sin el menor rubor, cambian su postura y dicen digo donde decían diego. Esos mismos representantes públicos que no dudaran (hay que ver que cara tienen) ni lo más mínimo en volver a pedirle su apoyo a aquellos a los que ahora, una vez más, traicionaron.
Los efectos que el decreto del carbón tendrá en As Pontes y Cerceda, así como en sus zonas de influencia, todavía se desconocen, y eso ocurre porque la partida aún no terminó. De momento, ya se consiguió poder subvencionar cuatro años más, y a partir de ahí, ya veremos.
¿Recuerdan que hace dos días era hasta el 2014? Pues bien, ahora ya es hasta el 2018 y veremos hasta donde esto da de sí, porque igual y desgraciadamente, ocurre lo mismo que con Astano.
Mal haríamos los ciudadanos en ignorar todas estas jugarretas que nos hacen, la sociedad debe de tener presente quien y como le defiende, y en ese contexto, debe de saber si tiene que rectificar o no.
Si es lo que hay y se mantiene, es porque el pueblo, soberano, así lo quiere, por lo tanto, si aún teniendo la oportunidad de cambiar las cosas no lo hacemos, luego no nos lamentemos.

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