“Perdí una competición, no la guerra”

Miguel Alvariño se “desconectó” prácticamente del mundo tras bajar del avión que lo trajo de Río, un retiro que rompió hace pocos días para volver a empuñar el arco un mes después de su debut en los Juegos.

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Miguel Alvariño se “desconectó” prácticamente del mundo tras bajar del avión que lo trajo de Río, un retiro que rompió hace pocos días para volver a empuñar el arco un mes después de su debut en los Juegos. “Estoy con ganas, pero la adaptación cuesta”, comenta el pontés. Flechas, entrenamientos en kayak por el embalse pontés y gimnasio, mientras piensa en cuál será su futuro deportivo.

Ha pasado casi un mes y medio desde los Juegos. Echando la vista atrás, ¿cómo te sentiste y cómo lo valoras ahora?

– Al final estaba cabreado. Fue una pena no haber tenido un mejor resultado, yo creo que estaba capacitado para ello, pero sin olvidar que son unos Juegos Olímpicos, que venía de una temporada muy dura y muy exigente, la más exigente de mi vida deportiva. Tener un resultado iba a ser más complicado que otras temporadas, debido a la presión que se ejercía tanto a nivel nacional para ir a unos Juegos como una vez allí tener resultados.
Este año casi estuve pendiente de hacer resultados individuales para que me llevaran a los Juegos. Quizá perdí la conciencia de disfrutar con el deporte. Estaba pensando en ir pero no en llegar en mi mejor momento. Aunque mi subconsciente me traicionara de que sí que me estaba preparando para llegar en mi mejor momento, esa era mi intención, pero no lo estaba haciendo. No paré de entrenar cuando tendría que haber parado… no hice los ciclos necesarios para llegar en mi mejor nivel. Pero aun así confiaba en que todavía podía conseguirlo igualmente, pero no salió.
Acabé decimoséptimo. Tuve un poco de mala suerte, tanto en el “round” clasificatorio como en las eliminatorias, con respecto a otros contrincantes. Pero, bueno, esto es el deporte, unas veces se gana y otras se pierde, esta vez me tocó perder pero aprendí muchísimo. Perdí una competición pero no perdí la guerra.

Los Juegos son otra cosa, ¿te sorprendió lo que te encontraste?

– Los medios, los entrenadores de cada federación… se notaba que era diferente. Cuando tiré con el coreano el entrenador gritaba un montón, y eso me descolocaba, ya lo hacía para eso. Yo me enfrenté muchas veces con coreanos y nunca actuaron de esta forma. Incluso los arqueros… se nota que es otra competición totalmente diferente, que una vez que ya los viviste seguramente en los segundos sea todo más factible, tener un buen resultado. Que no te pille de sorpresa.

Yo “fantaseaba”, tenía ilusión de que tenía nivel, tengo nivel, de conseguir un buen resultado, un oro en los Juegos, tanto individual como por equipos, pero obviamente no contaba con el ­factor de que iba a ser una competición diferente. En verdad sí que fueron como unos Juegos Europeos lo que fue la competición, la villa… pero cómo se lo tomaba allí la gente era diferente y como nos hacían tomárnoslo a nosotros, cómo nos los tomábamos a cuenta de ver a los demás. Estabas como jugando en desventaja, la mayoría de rivales ya había tenido esa experiencia y es un factor a tener en cuenta.

Esa situación la viviste tanto tú como tus compañeros de selección.

– Mis compañeros tuvieron un poco más de fortuna, terminaron novenos. Tiraron muy bien, tuvieron un poco de suerte en ese aspecto, que les tocaron unos cortes más fáciles, eliminatorias asequibles. A mi ya me tocó la primera ronda contra un francés muy bueno y luego un coreano que es uno de los mejores, entre los cuatro primeros del ranking mundial. Yo contra un coreano así o estoy en mi mejor momento, tirando mejor que nunca, o me va a tocar perder. Y así fue. No estaba tirando fino y le tocó ganar a él.

Puede que no fuesen, como se dice, tus Juegos…

– Sí, yo tenía ilusión en que sí que fueran, pero no han sido mis Juegos, como me gustaría vivirlos o como yo creo que podría haberlo hecho. Pero, bueno, estoy muy contento, la experiencia es única. Teniendo en cuenta que no estaba tirando nada fino conseguí pasar una primera eliminatoria, que parece que no pero es un buen resultado. He sabido en momentos difíciles, como en el “round”, que mandé una flecha fuera, sobreponerme e incluso seguir peleando por subir puestos. Y me di cuenta de que mi nivel también es alto porque si no no sería capaz de seguir aguantando. Yo peleé más que nunca, como un obús, pero no salieron los resultados. Yo no estaba en mi mejor momento, no tuve suerte y los demás no fallaron. Eso fue lo que pasó.

Y ahora, ¿cómo ves tu futuro en el deporte?

– Ahora toca hablar con la gente. Estoy empezando a entrenar yo solo y estos días empezaré a planificar la temporada que viene y a ver qué sucede, cómo lo hago. Si vuelvo a estar a tope o cómo me voy a tomar el deporte.

En principio las ganas son de pelear por otros Juegos pero bueno, es un trabajo muy duro. Ahora voy a disfrutar del deporte y con esto llegar a lo más alto otra vez, que ya me quité la presión de ir a unos Juegos. Una vez que tenga un plan podré decir si voy a ir a muerte o no. Mi idea es ir a muerte e intentar seguir teniendo buenos resultados, pero obviamente no sé cómo lo voy a seguir haciendo.

Cuando hablas de “ir a muerte”, ¿te refieres a volver al ritmo de la temporada anterior?

– Sí, y hacer todo esto más profesional e intentar obviamente pelear por copas del mundo, volver a tener resultados y medallas. Luego, aun yendo a muerte puede que no lleguen los resultados pero por lo menos hacer para que vengan. Estar en el nivel de ganar, pero si ya no vas con el entrenamiento necesario sabes que no te van a venir los resultados. Conforme consiga medios para poder hacerlo lo haré o no. Si no, haré lo que pueda y cuando crea conveniente lo dejaré o no. Haré otras cosas o me lo tomaré como un hobby, puede pasar de todo.

Fuente Diario de Ferrol

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