Nvidia desvela Turing, su nueva arquitectura, y presenta la primera tarjeta gráfica para raytracing

Tras largos meses de espera Nvidia ha aprovechado la feria SIGGRAPH 2018 para dar a conocer al mundo su nueva arquitectura gráfica.

258

Turing ya es una realidad, y como cabía esperar dado el escenario escogido, no apunta directamente al mercado de consumo, sino al profesional. Nos encontramos ante el que será el corazón de toda una nueva gama de tarjetas Quadro enfocadas al raytracing y la visualización 3D que previsiblemente adelantan algunas de las novedades que incorporarán sus futuros modelos de consumo.

Turing es descrita como una nueva arquitectura para sistemas de renderizado híbridos. Como tal, incorpora los tensor cores de Volta, pero también algo que Nvidia describe como RT cores. Estas pequeñas unidades de procesamiento tienen por misión acelerar los cálculos necesarios para resolver operaciones de raytracing o trazado de rayos, una técnica de iluminación extraordinariamente realista (y punitiva) habitualmente utilizada en entornos profesionales por su elevada calidad de representación.

La nueva arquitectura también incorpora avances variable rate shading (una técnica que descrita de forma muy superficial permite aglutinar muchas operaciones cortas en una de mayor tamaño para acelerar su procesamiento) y memoria GDDR6 en lugar de la HBM2 integrada en la Titan V. Si bien no supone un salto enorme con respecto a la HBM2, duplica el rendimiento de la conocida GDDR5 y también ofrece un salto muy sustancia con respecto a la más moderna GDDR5X.

Junto a la arquitectura Turing, Nvidia ha desvelado las primeras tarjetas. Todas ellas se inscriben en la gama profesional Quadro y van desde la “básica” RTX 5000 a la superlativa RTX 8000, pasando por la intermedia RTX 6000. Todas ellas irán dirigidas a profesionales del 3D que requieren vastas cantidades de potencia gráfica, con énfasis especial en el procesamiento de escenas estáticas y dinámicas con trazado de rayos.

Las especificaciones técnicas de estas nuevas tarjetas son notables, aunque su principal valor son los nuevos RT cores. La RTX 5000 integra 3.072 núcleos CUDA, mientras que las RTX 6000 y 8000 (que solo se diferencian en la cantidad de VRAM) tienen 4.608. Son menos que los 5.120 de la GV100 (Volta). Algo parecido sucede con los tensor cores, 384 o 576 en función del modelo.

Un aspecto donde las RTX se imponen frente a la GV100 es la memoria, ofreciéndose en configuraciones de 16, 24 y 48 GB de VRAM. Sumados todos los factores, las RTX 6000 y 8000 arrojan un total de 32 TFLOPS con precisión media (HP) y 16 TFLOPS en SP. Asimismo, Nvidia señala que sus nuevas tarjetas tienen una capacidad de procesamiento en raytracing de entre 6 y 10 gigarayos por segundo (GRays/s). El TDP es por ahora desconocido.

Con Turing presentada como opción netamente profesional, la gran duda para el consumidor de a pie es saber qué sucederá con la nueva familia de tarjetas GTX. Nvidia no ha querido proporcionar detalles al respecto, puesto que la SIGGRAPH es un evento en el que los juegos tienen una importancia relativamente adyacente, pese a lo cual no ha podido evitar hacer un guiño a sus fieles.

A través del canal GeForce, la firma estadounidense ha publicado un breve vídeo a modo de adelanto de su participación en la Gamescon de Colonia, que se celebrará el 20 de agosto. Coincidencia numérica o no, el vídeo hace un especial énfasis en los números 2 y 0, que de forma casual o no se anticipan como prefijo para su nueva gama de tarjetas GTX 20xx.

Sea como sea, parece que en la Gamescon finalizará la larga espera de los seguidores de Nvidia, aunque todavía no tengamos claros los detalles sobre sus microarquitecturas.

Consegue en tempo real avisos de novos artigos no teu dispositivo, subscribete agora.

También podría gustarte
Comentarios