Endesa forma al personal de la central de carbón para trabajar en la de gas

La producción de la planta de carbón cae un 71 %, y la del ciclo crece un 141 %

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La central térmica de carbón de Endesa en As Pontes, de las más grandes y productivas del país, está viviendo un ocaso acelerado que la va a condenar a un cierre anticipado. La compañía le ha puesto una fecha límite a su cierre, el 2022, pero podría ser incluso antes de ese año. En este 2019 apenas ha funcionado. Prueba de ello es el dato de producción: 2.294 gigavatios hora, según la propia eléctrica, cuando en todo el 2018 generó 7.993. O sea, el descenso alcanza el 71 %.

La planta no produce más electricidad porque no es capaz de venderla en el mercado mayorista de lo cara que es. El incremento de los costes de generación, provocado por el encarecimiento de los derechos de emisión de dióxido de carbono, un proceso que parece irreversible, ha dado al traste con los planes de la empresa de mantener operativa la central durante varios años más. La térmica seguirá, de momento, disponible.

Entre tanto la compañía deshoja la margarita sobre la fecha en que pedirá el cierre de la planta, y ante la casi paralización de la actividad principal, los 160 operarios de plantilla están asistiendo a cursos de formación para cuando sea preciso recolocarlos en otras instalaciones de Endesa. ¿Cuáles? Enfrente de la térmica de carbón de As Pontes -con sus características cuatro torres de refrigeración y su chimenea de 356 metros de altura-, opera una planta de ciclo combinado (de gas natural), con cerca de cuarenta operarios, y con una estética más discreta. La formación de la plantilla de la otra instalación incluye nociones para trabajar en esta. Mientras las de carbón están condenadas a cerrar, las centrales de gas tienen más o menos asegurado el futuro inmediato. De hecho, la energía que no están generando las térmicas más contaminantes por el incremento de sus costes la están supliendo los ciclos.

El de Endesa en As Pontes, según datos de la compañía, todavía no ha conseguido superar los gigavatios hora de su competidora de enfrente. Produjo, hasta el pasado día 27, 1.814. Pero es que es un 141 % más que en todo el 2018: con 751.

Las tornas se están cambiando, pues hasta este año, los ciclos de gas estaban infrautilizados porque producir energía con ellos era demasiado caro. Sin embargo, el precio del combustible está en mínimos por un exceso de oferta a nivel mundial.

España prescindirá del parque térmico de carbón a corto plazo. Para el verano que viene está previsto el cierre de la mayor parte de las plantas, entre ella, la de Meirama, de Naturgy. Fuentes de esta compañía explicaron que los 77 trabajadores de la térmica de Cerceda -que está casi parada desde febrero- siguen en sus puestos y que no se están produciendo traslados. La empresa cuenta con un ciclo combinado en Arteixo, con 24 operarios.

Preparados también para incorporarse a la división renovable

La formación que se está impartiendo a los trabajadores de la central de carbón los prepara también para trabajar en el negocio renovable de Endesa en Galicia, que no es moco de pavo. Bajo el nombre de su división verde, Enel Green Power, la compañía es la tercera con mayor potencia eólica instalada en la comunidad —este puesto puede cambiar con la incorporación de los parques en construcción— y está también en los puestos de cabeza en el ránking de energía hidráulica. Además, la empresa proyecta la creación de un gran centro logístico eólico en As Pontes, en terrenos que antes ocupaba la mina de lignito.

En la actualización de su plan estratégico 2020-2022, la eléctrica confirma la renuncia al carbón y la apuesta por las renovables. Así, tiene previsto incrementar la potencia instalada en cerca de un 40 % en los próximos tres años. En Galicia maneja cuatro parques eólicos nuevos. Tres de ellos, en Lugo, están casi listos. El cuarto será en Pontevedra.

Fuente La Voz de Galicia

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