Endesa solicita el cierre de la central térmica de As Pontes

Propone sustituir los 1.468 megavatios de potencia de la planta de carbón por otros 1.505 de energías renovables

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Era una decisión que califica de «inevitable». En los últimos meses ha ido preparando el terreno y hoy ha llegado la confirmación de una noticia que, no por esperada, era la deseada en As Pontes. Endesa ha presentado la solicitud de cierre de su central térmica gallega, condenada al desmantelamiento por el encarecimiento de los precios de adquisición de los derechos de CO2 y por su falta de competitividad frente a otras fuentes generadoras, como el gas. El director territorial de la compañía en el noroeste, Miguel Temboury, aseguró que se trata de una «decisión que es coherente con la política energética nacional y con el compromiso de alcanzar un mix de generación descarbonizado dentro de la lucha contra el cambio climático», y anunció la presentación de un plan de acompañamiento para la zona, denominado Plan Futur-e, «con el objeto de atenuar el impacto que el cese de la actividad pueda tener en la comarca». Endesa anuncia un plan internacional para la búsqueda de proyectos para el emplazamiento pontés.

 Endesa cesará la producción con carbón para hacerlo con fuentes renovables y, si materializa sus planes para los próximos seis años, sustituirá el mineral por la fuerza del viento para generar electricidad. Anuncia una inversión de 1.580 millones de euros y que sostendrá en ese período 1.250 puestos de trabajo de media anual durante la fase de construcción de los parques, cifra que rebaja hasta los 125 durante la operación y el mantenimiento. 

Seguirán las pruebas

«Endesa ha venido trabajando en los últimos meses en probar diversas alternativas de combustión con mezcla de carbón y de diversos materiales de biomasa que no han arrojado resultados satisfactorios ni desde el punto de vista técnico, ni medioambiental ni económico. No obstante, Endesa continuará haciendo pruebas y en el caso en el que se identifique una viabilidad parcial o total de la central, Endesa se reserva el derecho de desistir de la actual solicitud de cierre y mantener parcial o total la continuidad de la central», afirma Miguel Temboury.

La tramitación del cierre de la instalación se desarrollará durante los próximos 18 meses, y durante este período Endesa consumirá el carbón almacenado en la instalación, que suma alrededor de 880.000 toneladas. 

La eléctrica garantiza el empleo a sus 174 trabajadores directos de la central y anuncia que abrirá un proceso de recolocación y medidas formativas para mejorar su capacitación técnica. Su plantilla intervendrá en las labores de desmantelamiento de la central y en el mantenimiento de los futuros parques renovables.

Además, asegura que priorizará la contratación de los trabajadores de sus empresas auxiliares para ambos cometidos.

El desmantelamiento

Desmantelar la térmica llevará alrededor de cuatro años. El desmontaje se iniciará en el 2022 y esta tarea generará ocupación, según la eléctrica, para 130 empleados directos, aunque habrá puntas de actividad en las que se llegará a los 200.

En septiembre, la eléctrica había anunciado, a través de un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CMNV) que iniciaba el fin de su producción con carbón en Galicia, que eufemísticamente bautizó como discontinuidad en la producción de la central pontesa. A finales de noviembre, actualizó su plan estratégico y ya fijó el fin de la térmica para el 2022. Hoy, pulsó oficialmente el botón del cronómetro del cierre. 

Fuente La Voz de Galicia

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