Publicado el proyecto de evaluación para desmantelar Endesa-As Pontes

La empresa explicó que se trata de un trámite revocable en el proceso de cese de la central termoeléctrica

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La sede electrónica del dominio web del Ministerio de Transición Ecológica publicó esta semana el proyecto de evaluación ambiental para el desmantelamiento de los cuatro grupos de la central termoeléctrica de As Pontes. Este trámite, del que alertó ayer el sindicato CIG, tiene como fecha de entrada el día 10 del pasado mes de junio, aunque la documentación inicial que acompaña a la ficha data de septiembre de 2019.

A pesar de las alarmas desatadas por la publicación del proyecto, desde la eléctrica se aclaró que se trata de un mero trámite dentro de la solicitud de cierre de las instalaciones y que, al igual que esta, es completamente “revocable”. Fuentes de la compañía aseguraron que, se trata de un proceso necesario y que, como cualquier otra diligencia burocrática, es algo que requiere tiempo; pero que esto no quiere decir que “la prioridad de Endesa” no sean las pruebas de co-combustión.

Así, el documento inicial detalla que el desmantelamiento estaría dividido en siete zonas, planteando un horizonte temporal de 66 meses –18 para las pertinentes tramitaciones y actividades previas y los 48 restantes para la ejecución–, y sin detallar usos posteriores del área.

Resultados en septiembre

En cuanto a las pruebas con biocombustibles, referidas por la eléctrica como el “Plan A”, tendrán finalmente dos fases, siendo la primera –la de “aproximación”– a finales del presente mes. No obstante, tal y como explicó el director de Relaciones Institucionales de Endesa Noroeste, José Antonio Menéndez, el momento clave llegará durante el mes de septiembre, cuando se compruebe si el “mix” desarrollado es viable económica, técnica y medioambientalmente.

“Las pruebas definitivas durarían cinco días en septiembre. Después de estos cinco días se evalúan y se toma una decisión. Los resultados serían unos quince días (…); hablaríamos de finales de septiembre, para asegurarnos”, señala Menéndez.

Otras instalaciones

Parte de la problemática en torno al debate sobre el cierre de las instalaciones deriva de la dimensión política que se le ha dado al mismo. En este sentido, se siguen señalando a otros países europeos que cerrarán sus centrales a un ritmo muy lento –un argumento impreciso al obviar, por ejemplo, el número total de instalaciones de dicha nación–.

Precisamente a raíz de esto, Menéndez apuntó que en muchos de estos territorios las centrales funcionan mediante “pagos por capacidad que compensan las pérdidas”, pero que todo deriva de “decisiones políticas de tiempo atrás” cuyo objetivo era “la descarbonización de la economía” y que “ya no corresponden” al actual ejecutivo. El tema de los mencionados pagos, no obstante, es complejo, dado que Europa recientemente los ha vetado, obligando a naciones como Alemania a acordar fórmulas alternativas “por el cierre de sus centrales nucleares”, recordó.

Fuente Diario de Ferrol

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