Veinte años juntando pequeños tesoros que ahora son únicos

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La Voz de Galicia. Cada persona guarda algún pequeño tesoro, en su casa o en su vida, que se cultiva y se enriquece con el paso del tiempo. El de Carlos Basoa, un vecino de As Pontes, es una colección de casi trescientas maquetas de maquinaria minera pesada de la marca Caterpillar, completada con recortes de prensa, fotografías, vídeos, catálogos especializados en maquinaria y otra documentación relacionada con la mina de carbón de As Pontes. Durante más de veinte años se ha dedicado a buscar estos preciados objetos por todo el mundo, que ahora podrían jugar un rol esencial en la vida de As Pontes.


El grupo de gobierno ha anunciado su intención de abrir un museo sobre la mina, una vez que cese su actividad extractiva. Basoa asegura que estaría dispuesto a ceder su material para el futuro museo: «Para min sería un orgullo que a miña colección estivese no museo». Explica que, tanto el alcalde, Valentín González Formoso, como el concejal de Servizos Sociais, José Alén, ya le habían explicado la idea de esta obra y le encantó: «Por fin a alguén se lle ocorreu isto. A ubicación en Saa paréceme espléndida, xa que é unha forma de pagarlles dalgún xeito aos habitantes deste pobo todo o que sufriron ao longo destes anos por estar xusto a carón da mina», observa este vecino.
En la colección de Basoa se encuentran, en efecto, piezas dignas de estar en un museo, por su rareza, originalidad o porque ya están descatalogadas. Se puede encontrar de todo: excavadoras, apiladoras, dúmpers, camiones, mototraíllas o ripones. También tiene muchas fotografías de los años setenta y de la inauguración del yacimiento en presencia de Franco.
Esta afición comenzó como un simple entretenimiento cuando trabajaba en la mina de As Pontes. En ese lugar conoció a un comercial de Finanzauto, una empresa con la que trabaja Caterpillar para los repuestos de maquinaria pesada, y que tiene su base en Madrid. «Alí tiñan un almacenamento moi importante para os clientes e fíxenme coas miñas primeiras maquetas», explica. También conoció a un empresario de Ponferrada que trabajó en As Pontes y que tenía una tienda de repuestos de maquinaria pesada, que le facilitó buena parte del material de su colección. A partir de ese momento, su círculo de contactos comenzó a ampliarse hasta Granada, luego a Alemania y a Estados Unidos.
Entre los objetos de su colección hay alguno por el que siente un especial cariño. Se trata de la maqueta de un Bulldozer CAT D 11 R, porque «na empresa na que estiven traballando tiñan os dous bulldozer máis grandes do mundo. Ter a maqueta desa máquina significa moito para min, porque aí foi onde eu comecei e aprendín o meu traballo na mina», explica el coleccionista.
El objeto más deseado
Como anécdota, Carlos Basoa cuenta que desde hace varios años está intentando conseguir la maqueta del Dúmper 797, el más grande del mundo y que fabrica la empresa alemana NZG, pero está descatalogada. «E non consigo facerme con ela», lamenta. Por otra parte, este vecino sigue con nuevos proyectos, compaginando su trabajo actual como responsable de calidad en el polígono de Penapurreira con su afición. Este incansable coleccionista cuenta ilusionado que ahora le gustaría «facer unha réplica dunha parte da mina, de 1,80 por 1,60, coa paisaxe, a maquinaria e os traballadores».

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